UNA DESCRIPCION DE LA EXPIACIÓN

(SERMÓN NÚMERO 9 DE ISAÍAS 53)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

Un sermón predicado en el Tabernáculo Bautista de Los Ángeles
La Mañana del Día del Señor, 7 de Agosto, 2011

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).


Isaías nos dijo sobre el silencio de Cristo,

“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isaías 53:7).

El Dr. Edward J. Young dijo, “Habiendo hecho énfasis en la paciencia callada de Cristo en Su sufrimiento, el profeta ahora nos da una descripción más detallada de dicho sufrimiento” (traducción de Edward J. Young, Ph.D., The Book of Isaiah, Eerdmans, 1972, tomo 3, p. 351).

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).

El verso se divide naturalmente en tres puntos, describiendo (1) el sufrimiento de Cristo, (2) la generación de Cristo, y (3) la expiación vicaria de Cristo por nuestros pecados.

I. Primero, el texto da una descripción del sufrimiento de Cristo.

“Por cárcel y por juicio fue quitado...Porque fue cortado de la tierra de los vivientes” (Isaías 53:8).

Cristo fue arrestado en el Huerto de Getsemaní. Fue llevado por los guardias del templo a los principales sacerdotes. Lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote, y ante el Sanedrín, la corte superior Judía. En dicha corte Él fue condenado por testigos falsos. Jesús dijo:

“Desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo”
       (Mateo 26:64).

Luego el sumo sacerdote dijo,

“¿Qué os parece? Y respondiendo ellos [del Sanedrín], dijeron: ¡Es reo de muerte! Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban”
       (Mateo 26:66-67).

“Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte” (Mateo 27:1).

Pero según la ley Romana ellos no tenían autoridad legal para hacer esto, entonces,

“Le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador [Romano]” (Mateo 27:2).

Pilato interrogó a Jesús,

“Y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado”
       (Mateo 27:26).

Así fue cumplida esta parte de nuestro texto,

“Por cárcel y por juicio [ante el sumo sacerdote y luego ante Pilato] fue quitado...Porque fue cortado de la tierra de los vivientes [por Su muerte en la Cruz]” (Isaías 53:8).

El encarcelamiento de Jesús por los Judíos y Pilato cumplió las palabras, “Por cárcel.” Los juicios ante Caifás y ante Pilato cumplieron la frase, “por juicio.” Fue llevado por cárcel y por juicio a un monte llamado Calvario, donde fue crucificado y murió en la Cruz, cumpliendo así la frase, “Fue cortado de la tierra de los vivientes.”

El Dr. John Gill (1697-1771) dijo,

Fue llevado por desesperación y juicio, o sea que su vida fue quitada de un modo violento, en el nombre de la justicia; cuando en [realidad] la [peor] injusticia fue hecha contra él, hubo cargo falso contra él, falsos testigos se presentaron [pagados para dar falso juramento, perjurando contra Él], le fue quitada la vida por manos malvadas [como se ve] en Hechos 8:32 [“como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca”]. En Su humillación le fue quitado el juicio: él [no recibió] justicia común (traducción literal de John Gill, D.D., An Exposition of the Old Testament, The Baptist Standard Bearer, reimpreso 1989, tomo V, p. 314).

Como dice nuestro texto,

“Por cárcel y por juicio fue quitado...Porque fue cortado de la tierra de los vivientes...” (Isaías 53:8).

II. Segundo, el texto da una descripción de la generación de Cristo.

Hay una cláusula que es un poco difícil de explicar en medio del texto,

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes...”
       (Isaías 53:8).

“¿Y su generación, ¿quién la contará?” El Dr. Gill dijo que la frase habla de “la era [o generación en que Él vivió], y de los hombres en el tiempo en que él vivió, cuya barbaridad hacia él, y la maldad de la que eran culpables fueron tales que no se podían contar [por completo] con el habla, ni podían ser [completamente] descritas por la pluma del hombre” (Gill, ibid.). ¡Nos estremece y hace que vengan lágrimas a nuestro corazón al leer de la crueldad y la injusticia que ellos tuvieron hacia el manso Hijo de Dios! Como lo dijo Joseph Hart (1712-1768) en su himno sombrío,

Ved, cuan paciente está Jesús
   Con todo insulto [en este horrible lugar];
Al Poderoso ataron,
   Al Creador escupieron.

Espinas rasgaron Su piel,
   De todo el cuerpo Él sangró;
Su espalda duro golpearon,
   Peor se hirió Su corazón.

Clavado desnudo a la Cruz,
   Expuesto a todo mundo y ser,
Retrato de sangre y dolor,
   ¡Demostración de herido amor!
(Traducción de “His Passion” por Joseph Hart, 1712-1768;
     al son de “‘Tis Midnight, and on Olive’s Brow”).

John Trapp (1601-1669) dijo, “¿Quién podrá contar o describir su generación? [¿Quién podría describir] la maldad del hombre de la época en que él vivió” (John Trapp, A Commentary on the Old and New Testaments, Transki Publications, reimpreso en 1997, tomo 3, p. 410). El Dr. Gill sacó a luz la misma idea al decir que, “¿su generación, quién la contará?” o sea, “la era, y la gente de esa era en que él vivió, cuya barbaridad hacia él, y la maldad de que fueron culpables no podía ser declarada por el habla, ni por la pluma del hombre” (Gill, ibid.).

Es difícil explicar en términos humanos por qué esos líderes Judíos querían crucificar a Jesús, y por qué los soldados Romanos, “le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían...y le sacaron para crucificarle” (Marcos 15:19-20). Jesús Mismo dijo,

“Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron” (Juan 15:25).

Esto se refiere a Salmo 69:4, “Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa.” Como lo dijo John Trapp, “¿Quién podrá contar o describir su generación?... la maldad del hombre de la época en que él vivió.”

“Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase” (Hechos 13:28).

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes… ”
      (Isaías 53:8).

El Dr. Young dijo, “El verbo [contar] implica meditar o considerar seriamente algo...ellos hubieran considerado [el significado de Su muerte], pero no lo hicieron” (traducción literal de Young, ibid., p. 352).

¿De qué modo es diferente hoy día? Millones han oído de la muerte de Jesús en la Cruz sin pensar seriamente en ello. “Deberían haberla considerado, pero no lo hicieron.” ¿Quién piensa con profundidad en la crucifixión de Cristo? ¿? ¿Pasas tiempo tú pensando en la muerte de Cristo y lo que significa para ti?

III. Tercero, el texto describe el significado más profundo
del sufrimiento de Cristo.

Lea por favor Isaías 53:8 en voz alta, poniéndole atención a la última cláusula, “por la rebelión de mi pueblo fue herido.”

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).

Se pueden sentar.

“Por la rebelión de mi pueblo fue herido.” Según el Dr. Merrill F. Unger, el antiguo Talmud Judío enseña que Jesús fue castigado por Su propio pecado, porque pensaban que Él era falso profeta. El Dr. Unger dijo,

En el Talmud, Jesús de Nazarét es relegado al infierno junto con Tito [el general Romano que destruyó a Jerusalén en 70 D.C.] y Balaam [un falso profeta del Antiguo Testamento. Cristo, junto con estos hombres malvados] padeciendo el castigo más severo y degradante [en el Infierno]. (Traducción literal de Merrill F. Unger, Ph.D., Unger’s Commentary on the Old Testament, Moody Press, 1981, p. 1297).

Pero el Dr. Unger continuó diciendo,

¡Qué lamento de arrepentimiento se alzará [en la segunda venida] de Cristo, cuando Israel se dé cuenta de su terrible error y pecado en malear y crucificar a su Liberador y mejor amigo (ibid.).

Luego el Dr. Unger declaró,

Durante diecisiete siglos [la interpretación Mesiánica de Isaías 53] era la única interpretación entre los Cristianos [y] las autoridades Judías. [Los Judíos después] intencionalmente abandonaron ese punto de vista del pasaje por su notable cumplimiento en Cristo (Unger, ibid., página 1293).

Hoy muchos escolares Judíos dicen que el capítulo entero se refiere al sufrimiento del pueblo Judío, no a Cristo. Pero aunque los Judíos han sufrido inmensamente en manos de falsos Cristianos, ese no puede ser el significado verdadero de nuestro texto, porque dice claramente que, “Por la rebelión [pecado] de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8). De esa cláusula “Por la rebelión de mi pueblo fue herido” el Dr. Henry M. Morris dijo, “Él murió por ‘mi pueblo’ – o sea, Israel – demostrando que [Cristo] en este pasaje no es Israel, como muchos dicen” (Henry M. Morris, Ph.D., The Defender’s Study Bible, Word Publishing, 1995, p. 767). Así, el verdadero significado no es que el pueblo Judío fue herido, sino que Cristo fue herido en lugar de ellos, por sus pecados, para pagar la pena de sus pecados y de los nuestros.

El Dr. John Gill dijo que las palabras “Por la rebelión de mi pueblo fue herido” se aplican al pueblo Judío y a los Cristianos elegidos – mostrando que Cristo fue herido los pecados de ambos Israel y los pecados de “su pueblo” que son los Cristianos (Gill, ibid., p. 314). Creo que el Dr. Gill saca a luz el significado verdadero de esas palabras,

“Por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).

Cristo fue “herido” en la Cruz para pagar por los pecados de Su pueblo, ya sean ellos Judíos o Gentiles. Su muerte es de sustitución, Cristo muriendo para pagar por tus pecados. Es propiciatoria, apartando del pecador la ira de Dios.

Pero hay una condición. Para que Cristo pague por tus pecados eficazmente, debes venir a Él por fe. El pago del pecado de Cristo en la Cruz no salvará a nadie que falle de venir a Jesús por fe. Es solamente cuando eres convertido que tus pecados son borrados de los archivos de Dios por la Sangre de Jesús.

Tú puedes saber todos los hechos de este verso y aun estar perdido. Los demonios conocen estos hechos pero no los salva a ellos. El Apóstol Santiago dijo, “También los demonios creen, y tiemblan” (Santiago 2:19). Los demonios tienen solamente un “conocimiento mental” sobre la muerte expiatoria de Cristo. Tú tienes que ir más allá si quieres ser salvo. Tienes que experimentar un encuentro con el Cristo resucitado. Tienes que ser convertido por un hecho de la gracia de Dios, o te irás al Infierno con tus pensamientos memorizados sobre Su crucifixión.

Escucha a Dr. A. W. Tozer cuando habla contra “el decisionismo” y a favor de la conversión verdadera. El Dr. Tozer dijo,

La transacción entera de la conversión religiosa se ha hecho mecánica y sin espíritu. Ahora se puede ejercer la fe sin que sacuda la vida moral y sin que avergüence el ego Adámico. Se puede “recibir” a Cristo sin crear ningún amor especial por Él en el alma del que lo recibe (traducción de A. W. Tozer, D.D., The Best of A. W. Tozer, Baker Book House, 1979, p. 14).

“La transacción entera de la conversión religiosa se ha hecho mecánica y sin espíritu” – y, quisiera añadir que a menudo es ¡sin Cristo! Los “decisionistas” simplemente quieren que digas una oración rápida, que seas bautizado y ya es todo. A menudo la muerte de Cristo y Su resurrección casi ni se mencionan. A menudo se dejan fuera ¡por completo! Esto no es lo que enseña la Biblia. La Biblia enseña que debes sentirte culpable por tus pecados, y ver que no tienes modo de escapar del pecado y sus consecuencias aparte de venir a Cristo, yaciendo incapaz ante Él, y confiando en Él desde lo más profundo de tu ser. Entonces, y solo entonces, experimentarás lo que el profeta quiso decir con,

“Por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).

Cuando agarras a Jesús por fe, Su Sangre limpia todo tu pecado y eres convertido – pero no antes de que eso te suceda. ¡No, nunca antes de que eso suceda! ¡Tienes que agarrar a Jesucristo si quieres ser convertido!

(FIN DEL SERMÓN)
Tú puedes leer los sermones de Dr. Hymers cada semana en el Internet
en www.realconversion.com. Oprima “Sermones en Español.”

You may email Dr. Hymers at rlhymersjr@sbcglobal.net, (Click Here)
or you may write to him at P.O. Box 15308, Los Angeles, CA 90015.
Or phone him at (818)352-0452.

La Escritura Leída por Dr. Kreighton L. Chan Antes del Sermón: Isaías 53:1-8.
El Solo Cantado por Sr. Benjamin Kincaid Griffith Antes del Sermón:
“Blessed Redeemer” (por Avis B. Christiansen, 1895-1985).


EL BOSQUEJO DE

UNA DESCRIPCION DE LA EXPIACIÓN

(SERMÓN NÚMERO 9 DE ISAÍAS 53)

por Dr. R. L. Hymers, Jr.

“Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Isaías 53:8).

(Isaías 53:7)

I.   Primero, el texto da una descripción del sufrimiento de Cristo,
Isaías 53:8a; Mateo 26:64, 66-67; 27:1-2, 26; Hechos 8:32.

II.  Segundo, el texto da una descripción de la generación de Cristo,
Isaías 53:8b; Marcos 15:19-20; Juan 15:25; Salmo 69:4;
Hechos 13:28.

III. Tercero, el texto describe el significado más profundo del
sufrimiento de Cristo, Isaías 53:8c; Santiago 2:19.